Vigilia por los niños asesinados en un internado religioso en Canadá

Joe Buffalo Maskacis, sobreviviente de uno de estos pasados internados religiosos de la tribu Samson Cree Nation

El pasado 31 de mayo de este 2021, organizadores indigenistas llamaron a realizar una vigilia en recuerdo o memoria de los 215 niños encontrados en un internado dirigido por la Iglesia Católica y aprobada por el gobierno de esos entonces. Los pequeños fueron raptados y recluidos en ese lugar religioso para “educarlos” de acuerdo a la cultura de los invasores blancos sobre la población indígena. En el fondo era quitarles toda identidad, cultura e idioma que tenían estos desde su nacimiento en suelo canadiense, su tierra natal antes que llegaran los blancos a apoderarse de sus tierras, despojarlos y asesinarlos de diferentes formas.

La noticia se desparramó como reguero de pólvora. El descubrimiento de osamentas infantiles en lo que fuera el “prestigioso internado” dirigido por el clero católico que perpetró este holocausto, quedaba al descubierto como muchos otros que ya se conocen en Canadá y que es de dominio público.

Gente que se congregó en la vigilia de recordación de los inocentes 215 niños que ni supieron porque fueron asesinados.

La construcción de este edificio de hace más de un siglo atrás, guardo los cadáveres de al menos 215 niños. Un experto encargado de la topografía, descubrió el cementerio escondido por los genocidas que dirigían y eran dueños del establecimiento en la ciudad de Kamloops, provincia de British Columbia o la Columbia Británica, última provincia del oeste canadiense y vecina a la provincia de Alberta, y que al conocer la comunidad aborigen de ese lugar Tk’emlups te Secwepemc, entregó un comunicado de prensa y de esa forma el crimen salía a flote, luego del comunicado de la jefa de esa comunidad Rosanne Casimir, aduciendo que algunas” osamentas de niños no tenían ni siquiera tres años de vida”.

Los cientos de personas que se congregaron al frente del Palacio Legislativo de Alberta, donde se reunió la gente a apoyar esta vigilia y, contó con varios dirigentes indígenas de diferentes tribus. Todos expresaron una gran pena por lo ocurrido con estos niños y apuntaron que el gobierno actual debería intervenir y aclara cuanto antes este holocausto de niños indígenas. Que por lo demás, Justin Trudeau, primer ministro canadiense, hizo una declaración al respecto diciendo que se agilizaría una investigación.

Lo que, si me llamó la atención de todas las intervenciones, es que nadie apunto a buscar culpables de esa época ni menos emplazar a la Iglesia Católica que ha guardado silencio sepulcral ante este horripilante y masivo asesinato. Para que vamos a decir si el Santo Padre que vive en Roma se ha pronunciado condenando este hecho. La Iglesia Católica es culpable de este y otros crímenes y nunca han sido emplazados a responder por estas anormales actividades Donde violaba, maltrataban y asesinaban en nombre de Dios. Ser católico no es pecado, pero si es pecado todo lo que han hecho estas autoridades eclesiásticas que el gobierno de hoy y los del pasado tuvieron que denunciar y procesar. No basta con las prebendas de indemnizaciones, deben de investigarse al fondo y las organizaciones indígenas a través de Canadá deben unificar criterio sobre esta materia.