Se rompen las negociaciones entre Canadá y Estados Unidos

Mark Carney
Con el garrote en la mano derecha y con la otra de todas maneras escondida como carta escondida bajo la manga es como negocia Trump sus relaciones diplomáticas y comerciales, si falla una, castiga con la otra. Así, de confiables son las declaraciones de Donald Trump. El Premier de Ontario, dijo que cualquiera declaración o acuerdo con Trump, se vulneraba de inmediato apenas cerrara la boca. No es confiable aseveró.
Fue así como terminaron abruptamente las negociaciones que iban en buen camino de acuerdos recíprocos, pero a última hora, todo cambio. Una cosa parecida hace trump con las negociaciones con Irán. Dice inmediatamente en su red que todo va bien y después Irán desmiente todo la que este presidente farsante dice y promete.
Pese a que el Primer Ministro de Canadá Mark Cagney, aseguraba que todo estaba a punto de un buen resultado. Solo que, a última hora, Trump anuncio que dejaba la vía libre a la entrada en vigor de los aranceles del 50% impuestos, sobre unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses, después de que Ottawa rechazara cerrar un acuerdo que consideró desfavorable.
Inmediatamente el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, responsabilizó a Canadá del fracaso de las conversaciones y afirmó que Ottawa se negó a cerrar el acuerdo en los términos que, según Washington, había pactado. O sea, se negaba seguir los acuerdos impuesto por Estados Unidos.
Greer aseguró que Estados Unidos ofreció a Canadá “el mejor trato posible entre los principales exportadores a nuestro mercado”, pero que las nuevas exigencias planteadas por Ottawa y el incumplimiento de otros compromisos “han trastocado el acuerdo cuidadosamente establecido”.
Por su parte, Mark Carney, sostuvo que su país había logrado avances importantes durante las conversaciones, pero que las modificaciones planteadas por Estados Unidos en el último momento impedían cerrar un acuerdo aceptable.
Los aranceles que afectarían, según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, a importaciones procedentes de Canadá por unos 20.000 millones de dólares y abarcan productos como palos de hockey, algunos materiales de construcción, bebidas alcohólicas y determinados tipos de ropa.
Carney advirtió de que Canadá responderá de inmediato a los gravámenes estadounidenses y aseguró que Ottawa los igualará “dólar por dólar” para proteger a sus trabajadores y empresas.
Tras el fracaso de las negociaciones comerciales, Canadá anuncio aranceles de represalia contra EE.UU.
Carney, anunció aranceles en respuesta contra el acero y los productos lácteos estadounidenses tras rechazar el “mal acuerdo” comercial propuesto por Washington, con quien las relaciones se encuentran en su punto más bajo.
Estas medidas, que también afectarán a la industria papelera, la maquinaria agrícola y la electrónica, entrarán en vigor el 8 de septiembre, anunció Carney, en conferencia de prensa. Los montos de estos aranceles canadienses serán “dólar por dólar” equivalente al de los aranceles estadounidenses del 50% que entraron en vigor antes de fin de mes de agosto 2026, y que afectan a unos 20.000 millones de dólares de importaciones canadienses, entre ellas el cemento o los palos de hockey.
Donald Trump, había afirmado que Washington “debería poder llegar a un acuerdo con Canadá”, aludiendo a su “buena relación” con Carney. Sin embargo, el primer ministro canadiense señaló el sábado que Trump había pretendido fijar condiciones inaceptables. Carney agregó que Washington intentó añadir elementos de “último momento” para restringir “nuestra capacidad de firmar nuevos acuerdos comerciales”. “No podemos aceptar lo que han ofrecido ni cederemos a lo que han pedido”, declaró en Ottawa, acusando a Trump de iniciar una “guerra” comercial.
De todas maneras. Washington y Ottawa aún deben acordar modificaciones al acuerdo de libre comercio norteamericano que integran con México y cuya renovación Trump ya rechazó.
Las relaciones bilaterales también se han visto afectadas por las reiteradas amenazas de Trump de convertir a Canadá en el estado número 51 de su país.

