El importante rol humano de México para el Golpe Militar de septiembre de 1973

Embajador de México, Gonzalo Martínez Corbalá.
En el aniversario del 11 de septiembre de 1973, la Embajada de México recuerda al Embajador Gonzalo Martínez Corbalá, quien, tras el golpe de Estado, abrió las puertas de la Embajada y la Residencia de México en Santiago a quienes buscaban protección.
Bajo su liderazgo, la representación mexicana se convirtió en refugio para cientos de personas perseguidas, entre ellas familias completas, ciudadanos chilenos, mexicanos y personas de otras nacionalidades.
Martínez Corbalá no se limitó a recibir a quienes lograban llegar a las sedes mexicanas. En medio de una ciudad sitiada, recorrió personalmente Santiago para auxiliar a personas perseguidas, defendió el derecho de asilo y realizó gestiones para obtener salvoconductos y permitir la salida segura de los asilados hacia México.
La Residencia llegó también a albergar a familias cuando el espacio de la Embajada resultó insuficiente.
Entre los primeros asilados que partieron hacia México se encontraban Hortensia Bussi, viuda del Presidente Salvador Allende, sus hijas y sus nietos, quienes salieron de Chile el 15 de septiembre de 1973 (fotos 2, 3 y 4). En los meses siguientes continuaron las labores de protección y asilo de la representación mexicana.
A más de medio siglo de aquellos acontecimientos, recordamos la labor del Embajador Gonzalo Martínez Corbalá y del personal de la Embajada como expresión de una convicción que forma parte de la tradición diplomática de México: la defensa del derecho de asilo, la protección de la vida y la solidaridad con quienes enfrentan persecución.
La memoria de aquellos días forma parte también de la historia compartida entre México y Chile.


