BALTHVS: La Revolución Psicodélica Colombiana que Conquistó Edmonton

Balthvs sketch by A. Golson

El nombre BALTHVS esconde una curiosidad histórica: la “V” no es un error tipográfico, sino un guiño al latín medieval, donde esta letra representaba tanto la “u” como la “v” modernas. Balthazar Aguirre, líder y fundador del grupo, eligió esta grafía con un propósito práctico: evitar que los buscadores como Google aterrizaran en los sitios donde apareciese el pintor francés Balthus, esta táctica permite que los internautas sean dirigidos directamente al sitio de la banda musical. Una pura supervivencia digital. Una decisión inteligente para un proyecto que, desde sus inicios en 2020, buscó marcar su propia identidad.

Aguirre, quien trabajó como guía en el Museo Fernando Botero en Bogotá antes de dedicarse por completo a la música, aplicó ese mismo sentido artístico y estratégico al sonido de la banda. BALTHVS no es solo funk psicodélico: es una mezcla explosiva de cumbia, surf rock, sonidos turcos, electrónica y hasta champeta, todo tejido con una precisión que ha conquistado a más de 6.8 millones de oyentes en plataformas digitales.

En una reveladora anécdota, Balthazar Aguirre ha compartido cómo su primera y única experiencia con substancias psicodélicas le ayudó a “abrir las puertas de la percepción”, como diría Aldous Huxley. No se trata de promover el consumo, sino de reconocer ese momento como un parteaguas en su creatividad. Fue un viaje introspectivo que lo llevó a definir su verdadera pasión: hacer música que fusionara lo ancestral con lo moderno, sin caer en los clichés de la psicodelia de los 60. Y no esconde sus influencias, en algunos de sus trabajos pueden escucharse riff de Santana, amplitudes de la guitarra como hacía Jery García de los Grateful Dead en Dark Star, sonidos macondianos sacados de arcaicas cumbias colombianas. Balthazar pasa por todo un proceso de transformación con la música y cómo escucharla. Sus primeras experiencias como escucha es la misma que tienen casi el 99. 99 % de los latinos: escuchan la música de sus padres y lo que el entorno que esta actividad implica. La transformación tecnológica de los algoritmos le lleva a descubrir la música de las décadas 1960 y 1970 y de otras regiones del planeta. You Tube fue la otra ventana de la percepción. Lo demás es historia. La arquitectura del alambique musical de BALTHVS ya estaba en camino.
El hambre creativo de esta banda los lleva a producir la casi obscena cantidad de 4 discos en menos de cinco años. Esta tenacidad y disciplina creative explotó en el Edmonton Folk Fest 2025.
Desde mi lugar entre el público, mientras el viento fresco de agosto acariciaba las colinas de Gallagher Park, sentí cómo el primer acorde distorsionado de Balthazar Aguirre cortó el aire como un cuchillo caliente. Era el 10 de agosto, 3:07 pm —una hora antes había conversado con Balthazar Aguirre, mientras nuestro fotógrafo Aaron Golson,le hacia un sketch —, y BALTHVS estaba a punto de demostrar por qué son la banda colombiana más fascinante del momento.
La bajista Vane Cejudo —que reemplaza a Johanna Mercuriana (bajista original del grupo) quien esta con licencia de maternidad — dejó escuchar lo que parecían latidos cardiacos amplificados y Santiago Lizcano rotundo con su conversación percusiva ,crearon ambos una base rítmica tan precisa como flexible, permitiendo esos momentos de improvisación controlada que han convertido sus shows en experiencias únicas. Y sobre ellos el bisturí de la guitarra de Balthazar.
Su presentación en Edmonton confirmó lo que la crítica viene señalando: BALTHVS no es solo una de las bandas más originales surgidas de Colombia en años recientes, sino un fenómeno global que está redefiniendo lo que significa hacer música psicodélica en el siglo XXI. Con un nuevo álbum en camino y una gira que no conoce fronteras, su revolución sonora está lejos de alcanzar su techo. Como demostraron en Canadá, cuando suben al escenario no vienen a tocar canciones, sino a crear experiencias que trascienden géneros y geografías. Su filosofía sigue siendo la misma: explorar sin miedo, mezclar sin prejuicios y llevar su sonido a cada rincón del mundo.¿Qué sigue? Más festivales, más colaboraciones y, sobre todo, más música que desafía géneros. Porque, como dice Aguirre:”La verdadera psicodelia no está en las sustancias, sino en cómo la música puede transportarte a otros lugares sin moverte de tu asiento.”

Balthvus at Folk Fest 2025. Byron González.

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