Encuentran Cementerio Indígena en Internado Canadiense

internado canadiense

Impacto nacional ha causado el descubrimiento de un cementerio en un prestigiado internado canadiense en su época de apogeo. Lo que se suponía seria un lugar para la integración de niños y niñas indígenas, resulto ser un holocausto de hijos de los nativos originales de esta sociedad que siempre bajo el umbral de protección e integración no fue más que una destrucción selectiva y masiva de la cultura de estos pueblos originarios donde la barbarie del hombre blanco y su cultura impusieron a fuego y hierro.

La construcción de este monstruoso edificio de hace más de un siglo atrás, guardo en silencio sepulcral los cadáveres de al menos 215 niños. Hecho perpetrado por la organización que en esos entonces gobernaban lo que en ese momento fue caracterizado como un local de integración a la sociedad de los invasores blancos para imponer su cultura de modernidad y junto a ello los asesinatos selectivos y masivos. Amén de las violaciones y muertes que recibían las mujeres junto a los embarazos que portaban.

Por una mera casualidad de construcción, el experto encargado de la topografía. El individuo al utilizar un georradar donde precisamente se encontraba el internado en la ciudad de Kamloops, provincia de British Columbia o la Columbia Británica, última provincia del oeste canadiense y vecina a la provincia de Alberta, dio a conocer la comunidad aborigen de ese lugar Tk’emlups te Secwepemc, un comunicado de prensa.

El crimen tapado por años salía a flote luego del descubrimiento del topógrafo y del comunicado de la jefa de esa comunidad Rosanne Casimir. Ella anunció que algunas” osamentas de niños no tenían ni siquiera tres años de vida”

De acuerdo a su versión en el comunicado de prensa, las muertes no tienen registro ni causas de los hechos, aunque si se sabía por rumores de esa época hasta estos días, de la desaparición selectiva que después se volvió masiva. Estos hechos siempre fueron denunciados por esta comunidad a la cual nunca la escucharon tanto los políticos y religiosos de esa época. Para que mencionar a la policía que siempre ha sido cómplice de crímenes de esta índole en esa época y de la actual, que solo ante el escándalo noticioso se dan a conocer hechos de esta naturaleza.

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Después de conocida la noticia de este holocausto infantil, se dio comienzo a un exhaustivo peritaje por parte de médicos y forenses y expertos de museos en esta materia, del cual se espera que en junio puedan entregar un detallado informa de lo encontrado y si es posible sus causas que en mas de algún lugar deben de habar registros de este crimen masivo de niños indefensos y abusados por los blancos de esa época, anunció Casimir en esa nota de prensa.

Por su parte, la Ministra de Relaciones Indígenas de Canadá Carolin Bennett escribió en su cuenta Twitter: “Seme rompe el corazón al saber esta terrible noticia y del dolor que deben atravesar las familias afectadas al ser conocedores de esta noticia”. En realidad no se sabe cuánta parentela este viva de esos niños, pero de seguro que hay parientes de estos niños asesinados aun vivos y que reclaman justicia.

Este internado fue edificado a finales del siglo XIX, y fue dirigido desde su inauguración en 1890 por la Iglesia Católica en nombre del gobierno canadiense, siendo una de las 139 instituciones de este tipo creadas a fines de ese siglo y que los sucesivos gobiernos tanto liberales como conservadores fueron cómplices de todos los crímenes cometidos en diverso lugares de este extenso país. En particular este internado católico llegó a tener 500 alumnos por allá en el año 1950. No se sabe cuántos tuvo antes de esa fecha de momento, pero se cerró el año 1977

Según datos estadísticos no exactos, más de 150.000 niños y niñas caracterizados como amerindios; inuit y mestizos fueron secuestrados y llevados a la fuerza a estos cautiverios llamados internados, con el fin de separarlos de sus familias, de sus tradiciones, cultura y por su puesto su lengua natal. Los cuales fueron sometidos a malos tratos que le daban los hombres blancos vestidos de sotanas y en nombre de la Iglesia Católica abusaban, maltrataban y los violaban. Muchos de ellos murieron de tuberculosis según un reporte de una comisión nacional de investigación. El año 2008 la capital de Canadá en Ottawa, se disculpó públicamente sobre el abuso y crímenes perpetrados por la Iglesia Católica, aunque no la nombraron, y pidieron perdón. Pero la Iglesia no lo ha hecho ni creo lo hará.

Finalmente en esa época de reconocimiento del 2008, el gobierno dio la irrisoria suma de indemnización de $1.900 millones de dólares canadienses, como parte de un acuerdo entre comunidades y gobierno. En todo caso, se siguen descubriendo cementerios clandestinos de indígenas y la cínica Iglesia Católica aún sigue muda, guardando los más intrínsecos secretos de sus fechorías contra niños y niñas indefensas en sus épocas y sus posteriores asesinatos para cubrir así sus bajas pasiones criminales.